"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

sábado, 13 de febrero de 2010

Mi congelador


Un día tuve una buena cosecha de pensamientos. Otro día, recogí una actitud que me hacia estar orgullosa. Otro día recolecté la fluidez con que mis pies pisaban el suelo.
Y siempre, al llegar a casa, abría la gran puerta del congelador y guardaba todo bien ordenado y clasificado, para cuando lo pudiera necesitar.
Cada día me siento en mi mullido y confortable sillón, satisfecha y tranquila porque tengo una buena colección de automatismos para la ocasión, y así me ahorro tener que improvisar cocinando algo nuevo.
Si el universo me regala días nuevos, frescos, llenos de vida…¿por qué me empeño en comer siempre los mismos platos descongelados y recalentados?

2 comentarios:

iris dijo...

Para algunas personas es más fácil utilizar lo que ya tienen en el congelador y que ya conocen , que probar cosas nuevas... por temor al cambio , por temor a equivocarse , por temor... siempre por temor . Pero la vida está llena de momentos en los que lo que tenemos en el congelador ya no es suficiente , ya no vale y hay que cambiar y hay que arriesgar . Me ha encantado el post y la foto . Besos

Carlos dijo...

El tiempo también transcurre dentro del congelador, y el aspecto, pasado un tiempo, no es el mismo que cuando se guardó. Un día "se fue" la luz y todo se descongeló y no sirvió para nada. Es mejor no guardar y conservar nuestra luz.
Me ha encantado tu post. un beso