"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

lunes, 12 de abril de 2010

Un mundo libre de quejas


El otro día recibí algo que quiero traer aquí tal como me llegó, en forma de propuesta.
Viene de 'A Complain Free World' (Un mundo libre de quejas), y su promotor es el pastor Will Bowen que aprovechó un sermón dominical para extender entre sus feligreses esta toma de conciencia.
La invitación es interesante. Primero nos recomienda poner atención a las veces en que nos quejamos a lo largo del día. “Uf, qué sueño tengo…”, “Mira ese cómo conduce…”, “Hay que ver qué frío hace…”, “Qué cansado estoy..”, “Qué basura de programa..” etc, etc, etc. Nos sorprenderá comprobar la cantidad de quejas, críticas y cotilleos que generamos a lo largo de un solo día.
Nos quejamos por la misma razón por la que hacemos cualquier cosa: recibimos un beneficio a cambio. Creemos conseguir atención, aprobación o la simpatía del otro. Como cuando de niños, nos hacíamos los enfermos para no ir al colegio el día del examen (la salud es un tema estrella en la lista de quejas). Pero ¿a qué costo? Los doctores estiman que dos terceras partes de las enfermedades se generan ¡en la mente!
De esta forma estamos malgastando energía potenciando cosas que no queremos o no nos gustan. Así que la propuesta es invertir este proceso.
Podemos proponernos hacerlo junto con otra persona, para que así el compromiso sea más firme. Y a partir de aquí procuramos durante 21 días seguidos no hacer ningún comentario crítico, ninguna queja, no contar ningún chisme.
Son 21 días porque es el tiempo que se estima que se tarda en establecer un hábito o cambiar una conducta. De esta forma dejaremos de atraer eso que no nos gusta, o no queremos.
Para ayudarnos se propone usar una pulsera que nos colocamos en la muñeca derecha. Cada vez que incumplamos este compromiso, sin culpas, ni autocríticas, nos cambiamos de mano la pulsera, para hacernos conscientes y empezamos de nuevo. Y así hasta que consigamos limpiar nuestra mente de quejas durante 21 días seguidos. El promedio de tiempo que han necesitado las personas que lo han hecho antes, es de 5 meses. No es necesario usar una pulsera especial, vale también el reloj, o un pequeño objeto en el bolsillo que nos recuerde lo que estamos haciendo.
Creo que merece la pena tomar conciencia durante estos días de lo que queremos en nuestra vida, y empezar a vivir desde la GRATITUD hacia el universo por todo lo que nos ofrece cada día.
Yo empiezo desde YA.

1 comentarios:

Carlos dijo...

Este es un trabajo que llevo realizando hace un año y permite, además, vivir más el ahora. Gracias Lola