"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

martes, 22 de febrero de 2011

Aprender


Somos responsables de nuestro propio proceso de curación, decía Bach. Crecemos adquiriendo normas, patrones de conducta, reglas y sobre todo mostrándonos desde una serie de valores, que una vez hicimos nuestros y que nada ni nadie es capaz de modificar. En virtud de esos valores no transformamos nuestra conducta y realizamos acciones que cuando no aceptamos y no extraemos un aprendizaje de las mismas, nos hacen sentir terriblemente culpables. Metas inalcanzables, conductas no adecuadas según nuestras rígidas normas, que nos llevan a vivir, a menudo, recordando y rememorando el pasado. Ese jarrón que una vez tiré y por miedo al castigo escondí e hice desaparecer, ese exámen suspenso que oculté bajo el sillón y mi madre encontró, son escenas que se adhieren en mi y son "manchas" que tardan una vida en desaparecer. Aceptar, aceptar y aceptar. El León no se siente culpable por hincarle el diente al Ñú, el cocodrilo suelta una lágrima al tragarse su presa pero nada que ver con el sentimiento de culpa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me siento tan culpable que podría decir que, efectivamente, soy culpable. Soy un león que lamenta comerse al ñú,y mis lágrimas de cocodrilo,muchas veces, hacen que mi presa me trague a mi.
Y ahora que sé de mi responsbilidad en mi curación,como decía Bach, mi culpabilidad es inapelable. ¿Cómo arreglo esto?
Gracias por tu Web.

añil dijo...

¡¡¡Ay, ay, ay, esa maldita lacra de la culpa!!!

No es fácil ser consciente del horror que es la culpa en nuestra vida y cómo alguna religiones la han usado como método de control sobre sus seguidores.

A ver si conseguimos eliminarla de nuestras vidas.

Un beso