"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

lunes, 11 de abril de 2011

Los Rostros

Nadie ha visto nunca directamente su propia cara y por eso, desde que existen los espejos, éstos han simbolizado la capacidad escrutadora del Espíritu, el reconocimiento de la propia identidad, la serenidad absoluta o la sabiduría suprema. No en vano se dice especular a partir del latín speculum, o sea pensar, escrutar, analizar quién es uno y cómo evoluciona a partir de la reflexión, que es lo que realiza desde su peculiar óptica el espejo. A su vez, el rostro humano mismo es un espejo para otro rostro. Como dijo Antonio Machado: ´´Tu ojo no es ojo porque ve sino porque te ve.´´ Mirándonos unos a otros sabemos, a simple vista, más de lo que pueden expresar nuestras palabras. Hervé d´Olivet, un fisionomista del siglo XVIII, anotó que: "Nuestro rostro envejece más rápidamente que nuestra nuca, pero al mismo tiempo revela todo lo que el tiempo y la madurez le han hecho comprender. La emoción de vivir aún, el dolor de haber perdido algo amado, la alegría de respirar. El temor de no ser querido. Nuestro rostro es nuestra historia en líneas, arrugas y rictus.´´ El llamado Siglo de las Luces agregaría a la tradicional división aristotélica de los cuatro temperamentos y sus morfologías faciales, las de las diferentes razas y culturas, reparando por vez primera en cuán diferentes pueden ser las consideraciones culturales sobre una nariz o una boca.

Mario Satz

1 comentarios:

Clematide dijo...

Me encanta este hombre...su forma poéticamente simbólica de traducir lo físico, lo emocional, lo psicológico me fascina...Gracias por traerlo Carlos (y disculpa mi tardanza en venir...!)
BESOS!