"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

jueves, 18 de agosto de 2011

Tiempos de Nicholas Culpeper



En tiempos de Nicholas Culpeper, ya hablaremos de él, Enrique VIII, en 1518, funda el pomposo y poderoso Colegio de Médicos, cuyos miembros practicaban la medicina promulgada por Galeno, milenio y medio antes. Dicho colegio regulaba el trabajo de los médicos y los boticarios de Londres. Su único libro legal de recetas de medicamentos era la "Londoniensis Farmacopea". Los médicos y boticarios de aquella época eran personas distantes cuyo servicio era bastante caro. Para mantener el control sobre los misterios de la curación, se enseñaba este arte en la universidad, en Latín, asi como todos los textos médicos se publicaban también en dicho idioma. Por tanto, estos conocimientos eran siempre discutidos en latín, así como la redacción de las recetas, además de estar escritas en letra ilegible. Quien sabe si aún hoy queda cierto recuerdo de aquello en las actuales recetas. El caso es que el poder de aquellos médicos sigue perdurando hoy aunque, gracias a Dios, ya no se utilice el Latín.


En aquella época hubo personas notables muy sensibles a los sufrimientos de las personas y que utilizaron remedios ancestrales y que, afotunadamente, se están recuperando.


Quiero recordar a aquellas personas que tuvieron que trabajar en condiciones adversas para el beneficio de todos nosotros hoy y en próximos post.

2 comentarios:

iris dijo...

Estupenda la idea de recordar a estos genios. Este en concreto (Nicholas Culpeper) era además de médico un gran alquimista. Gracias por compartir, besos.

Froscas dijo...

A pesar de que la anterior comentarista no haya entendido el sentido de tu post (me costaría entender que alguien que siga tus escritos tenga la más mínima capacidad de comprensión lectora) a mí si que me gustaría comentar dicho sentido.

Efectivamente en el siglo XVI y aproximadamente hasta principios del XX los médicos "oficiales" eran bastante incompetentes y se basaban más en supersticiones que en la ciencia comprobada y comprobable. Pero afortunadamente la ciencia médica actual tiene muy poco que ver con ése colegio latinista que ridiculizas y sus avances y descubrimientos están al alcance de todos mediante estudios publicados que cualquiera puede comprobar, replicar y criticar.

A diferencia de la sarta de sandeces místicas y pseudocientíficas que tú personalmente sueltas en tu blog, bastante más incomprensibles que el latín; tus terapias ancestrales son bastante más similares a la de esos médicos supersticiosos y sangradores que las de un médico de la actualidad.

En aquella época el idioma de las letras era el latín no por fastidiar al vulgo, es que los que no sabían latín no sabían leer. En cualquier caso esa farmacopea probablemente era más comprensible que los tratado de flores de bach con los que tú y tu bolsillo tratáis de ejercer bastante más control que el Colegio de Médicos.

Disculpa mi híper entusiasmo.