"Para aquellos que se desaniman fácilmente. Pueden estar evolucionando favorablemente en la enfermedad, o en las cuestiones de la vida diaria, pero ante el menor retraso o impedimento para continuar adelante se llenan de duda y muy pronto se desaniman." - Dr Edward Bach. Los Doce Curadores y Otros remedios

lunes, 29 de agosto de 2011

Atrapados en la tercera dimensión





Una vez leí que el tiempo no existe, que lo hemos inventado para ser capaces de vivir en un mundo con un tiempo lineal y poder acoplarnos en esta dimensión. Así que de vez en cuando, imaginándome lo diminuto que soy dentro del universo, intento pensar como sería esto sin reloj. Me imagino viviendo simultáneamente todos los instantes de mi vida vividos y por vivir, me imagino como todo lo que ha sido es en este momento en el mismo espacio siendo capaz de adentrarme en cada experiencia como el que pasa de una habitación a otra. Es complicado estar atrapado en tres dimensiones y no tener la perspectiva de otra dimensión para darme cuenta. Es como la hormiga que en relación a mi vive en dos dimensiones y no es capaz de comprender como ha aparecido un obstáculo (mi zapato), cuando hace un instante no había nada. Sin embargo me doy cuenta que en mi hay más que el físico que percibo y que eso es capaz de adentrarse en otras dimensiones para que a través de la intuición sepa de cosas sin saber porqué, ni falta que hace.

martes, 23 de agosto de 2011

Amor amor amor



A mi me resulta realmente dificil hablar del amor, porque el amor es tantas cosas y siempre he pensado en que enamorarse tenía algo que ver con ello. Hasta que un día descubrí que, por ejemplo el SOL, da Amor y sin condiciones. El Sol da, da y da y no pide nada a cambio y además no discrimina. Si algún dia soy capaz de amar asi creo que no seré el que soy ahora. Y ahora que lo sé admito que todas las opiniones son correctas porque es la verdad de cada persona. En fin, que hablar del amor es muy complicado porque es tan sencillo que no hay palabras y se expresa mucho más amor con una mirada, un silencio, un suspiro, una sonrisa que todo lo demás es meter la cabeza en un lugar que no corresponde.

jueves, 18 de agosto de 2011

Tiempos de Nicholas Culpeper



En tiempos de Nicholas Culpeper, ya hablaremos de él, Enrique VIII, en 1518, funda el pomposo y poderoso Colegio de Médicos, cuyos miembros practicaban la medicina promulgada por Galeno, milenio y medio antes. Dicho colegio regulaba el trabajo de los médicos y los boticarios de Londres. Su único libro legal de recetas de medicamentos era la "Londoniensis Farmacopea". Los médicos y boticarios de aquella época eran personas distantes cuyo servicio era bastante caro. Para mantener el control sobre los misterios de la curación, se enseñaba este arte en la universidad, en Latín, asi como todos los textos médicos se publicaban también en dicho idioma. Por tanto, estos conocimientos eran siempre discutidos en latín, así como la redacción de las recetas, además de estar escritas en letra ilegible. Quien sabe si aún hoy queda cierto recuerdo de aquello en las actuales recetas. El caso es que el poder de aquellos médicos sigue perdurando hoy aunque, gracias a Dios, ya no se utilice el Latín.


En aquella época hubo personas notables muy sensibles a los sufrimientos de las personas y que utilizaron remedios ancestrales y que, afotunadamente, se están recuperando.


Quiero recordar a aquellas personas que tuvieron que trabajar en condiciones adversas para el beneficio de todos nosotros hoy y en próximos post.